
En el caso de menor asfixiado en hotel
Por Daniel Ángel
Tijuana, 08 de junio 2012
Sergio Alberto Lagunas Molina, director de averiguaciones
previas de la Procuraduría de justicia Estatal (PGJE),
sostiene que la procuraduría actuó como debía en el caso
del menor localizado sin vida un par de horas después
anunciada la pesquisa y no activar la alerta Amber.
El jueves cinco de junio, el funcionario anunció que
buscaban al menor y descartó la posibilidad de una
tragedia. Como finalmente ocurrió.
"No tenemos un temor fundado de que le haga daño
al niño", respondió cuando le preguntaron al respecto,
a pesar de haber admitido que la madre del menor
acusó a su ex pareja de haber tratado de asfixiarla.
Un par de horas más tarde, una llamada alertó a las
autoridades sobre el cadáver de un niño colgado en
la regadera de un hotel cerca de la zona centro, que
resultó ser el pequeño Alejandro Elisama Villalobos,
de cinco años de edad.
Entrevistado hoy sobre el particular, el funcionario
explicó que la madre del niño presentó en la agencia
del ministerio público del Mariano Matamoros la
acusación de intento de homicidio, y cerca de las
nueve de la noche regresó para entrevistarse con
él y denunciar la desaparición.
De acuerdo a Lagunas Molina, para acudir al ministerio
público la mujer llevó a sus hijos con la abuela paterna
y ella los entregó a Daniel Haro López, (a) Daniel
González Neri, (a) Daniel Haro González, por la confianza
que existía.
En la casa de su madre dejó a uno de ellos y se llevó al
menor de cinco años, continuó.
A pesar de la acusación de la madre, el encargado de
averiguaciones previas en la ciudad afirmó que en su
declaración ella sostiene que entre el niño y el hoy
prófugo había una buena relación y ellos se basaron
en eso.
“Estamos hablando que por el dicho de ella, desde las
diez de la mañana aproximadamente le habían entregado
a los menores a esta persona y con nosotros acude 12
horas después, es decir, no acudió en una forma pronta”,
justificó.
Agregó que una vez con el reporte de desaparición, los
agentes ministeriales trabajaron hasta las tres de la ma-
drugada tratando de localizar al niño y a su padrastro, e
incluso ayudó la policía municipal.
Sobre la no implementación de la alerta Amber, programa
importado de Estados Unidos y presentado en esta ciudad
el 25 de junio del 2010, cuyo objetivo es localizar a
menores desparecidos, el funcionario argumentó que fue
por no cumplir los requisitos.
“Estamos hablando de requisitos algo rigurosos, dentro de
ellos se establece la sustracción en forma violenta”, refirió
Lagunas Molina.
El funcionario de la PGJE añadió que otro de los
factores que tomaron en cuenta para no activar la alerta
es que sabían quién tenía al niño.



